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Nov 16 2006

Rocio de Cactus (cronica de una aventura)

Camino a Saltillo por Concepcion del Oro Zacatecas, ruta que tantas veces e transitado, rumbo a Monterrey o la frontera, me preguntaba que significado tenia esto de Concha del Oro, como le llaman los lugareños.

Reflexionando en el tema, me organize con algunos amigos que luego hacemos excurciones ruteando, investigamos sobre lo que podiamos encontrar por la region, con el objeto de conocer la zona.

Con entusiasmo nos armamos con 3 vehiculos todo terreno y nos fuimos a explorar, nuestra primera impresion cuando llegamos a Concha del Oro, fue que es una cabezera municipal mucho mas grande y dinamica de lo que esperabamos, pueblo antiguo de traza colonial, fue un real de consideracion y en sus viejas casonas todavia se puede apreciar su pasado explendor, quiero suponer que en aquellos ayeres realmente estaba aislado, rodeado por tribus guachichiles, eran chichimecas muy belicosos que merodeaban por la zona.

Pasamos la noche en un hotel que queda al paso de la carrtera. Al dia siguiente la aventura nos espera por el desierto, primero cruzamos la sierra de Concha muy alta por cierto, a lo largo del trayecto entre los riscos podiamos apreciar los tiros de las viejas minas y de cuando en cuando pasabamos por algun viejo y deshabitado caserio, ahi se aprecio en cabalidad la conveniencia de viajar en 4×4, despues de 3 horas de ir encaramados en los riscos, derrepente se abrio el paisaje y en la planicie como docientos metros abajo y unos ocho kilometros de nuestra ubicacion, se aparecio ante nuestra atonita mirada el caserio de Mazapil; como un pequeño pellisco de civilizacion en la inmensidad del desierto del norte de Zacatecas y sur de Coahuila, bordeado por cadenas de azulosas montañas, apenas distinguibles en la lejania.

Mazapil tambien antiguo real de minas, mas viejo que Concha del Oro, pues su fundacion data de 1560 por Fransisco de Ibarra, de hecho cuando este explorador llego a la region, ya encontro mineros españoles y portugeses asentados en la la zona.

Resulta que ya estando en el poblado, pudimos investigar cosas y acontecimientos interesantes del lugar, primero el poblado se percibe como sumamente antiguo y semi abandonado, con edificaciones muy interesantes, pero a pesar de sus 12,000 km cuadrados ya que es el segundo municipio mas grande de Mexico, la poblacion va decreciendo, solo con 17,000 habitantes incluyendo la cabecera con poco mas de 5,000; cuenta con un museo con piezas de valor, aparte de objetos antiguos, narra la historia de personas que a lo largo de los siglos vivieron ahi, revisando archivos, que para no creerse se encuentran aun sin clasificar, nos encontramos con un viejo linaje de varias familias navarras que atraves de la mineria se hisieron de incalculable fortuna, asi como registros de familias nativas de Mazapil fundadoras de Saltillo, el mismo Monterrey y otras poblaciones del noroeste de Mexico.

Tambien encontramos que por los años de 1570 el explorador Fransisco Cano con alrededor de 20 españoles, partio de ahi en una expedicion a los territorios inexplorados del noroeste, dejando asentamientos, a lo largo de lo que ahora es Coahuila, Nuevo Leon, Texas, Lousiana y Florida, para ser reclamados por la corona española. Como se podra apreciar, esto que encontramos rebaso con mucho, nuestras expectativas del lugar.

Como a las seis de la tarde y despues de comer en una pequeña fonda del unico hotel, iniciamos nuestra caravana para internarnos en la region, rodamos hasta que la claridad nos lo permitio alejandonos un centenar de metros de la brecha y acampamos, al dia siguiente, ya con luz inciamos la marcha, un grupo de nosotros se habian equipado con unas bicicletas de motaña y a darle, nuestra meta del dia era encontrar un paso por la Sierra Madre hacia Parras Coahuila, pasaron las horas y no llegabamos a ningun paso, la brecha siempre hacia el oeste, los de las bicis con 50 km tuvieron mas que suficiente, la tarde se nos hecho encima, a esas horas divisamos una vereda menos rodada, que se dirigia al norte directamente a la sierra, parecia que habiamos encontrado el famoso paso, ya casi obscureciendo nos comensamos a internar en un cañon, muy bonito por cierto, con un pequeño venero de agua sarca corriendo por uno de sus lados, cuando la obscuridad nos cubrio, quedo eso como boca de lobo, ya que estaba parcialmente nublado, y decidimos acampar, apagamos la fogata como a las dos de la madrugada, e inmediatamente comensamos a escuchar auidos de coyotes realmente se sentian a unos metros del campamento, para esas horas la luna habia salido en todo su esplendor, nos levantamos unos dos o tres a resguardar los alimentos, por eso de los coyotes y no valla a ser que algo mas, apreciamos lo aislados que estabamos literalmente en medio de la nada, y reflexionamos sobre lo intrepido que devieron de ser estos exploradores españoles, para andar vagando por estas regiones deserticas sin jeeps con poca agua, e infestado de tribus nomadas de indios guachichiles que eran los que merodeaban la region.

Al dia siguiente como no nos quedaba claro donde nos encontrabamos, y el lugar era bello, decidimos no levantar las tiendas hasta no encontrar el paso, unos salieron por senderos de mulas en sus bicis hacia la sierra, otros salimos a ver que veiamos o encontrabamos a pie, y precisamente los de a pie nos dimos cuenta de nuestra realidad; el cañon se hacia cada ves mas angosto y terminaba con unos peñascos formando una pequeña caida de agua que baja de la sierra, este no era el paso.

Por lo agitado del dia ya que los de las bicis regresaron tarde, hambrientos y deshidratados, ya que se fueron sin alimento y agua para pasar el dia en la sierra, decidimos quedarnos una noche mas en el mismo lugar, finalmente nos encontrabamos relajados y disfrutando la zona, era semana santa y relamente no teniamos prisa de llegar, valga la exprecion, nos podiamos dar el consentimiento de perdernos un poco.

Al dia siguiente levantamos nuestras chivas (expresion regional), obviamente antes de salir, aprovechamos el agua que rodaba por ahi y nos hechamos un baño vaquero y a darle.

Casi saliendo del cañon nos topamos con una bifurcacion, un camino hacia el sur de donde habiamos llegado y otro al suroccidente, y hacia alla seguimos, los de las bicis ese dia no las rodarian, estaban cansados, pasaron dos y tres horas, para ese momento ya deberiamos de estar en la brecha principal pero nada, por ahi del medio dia divisamos en la lejania un par de jinetes arreando ganado, paramos los vehiculos y ni modo, los de las bicis cansados pero tubieron que ir con los de a caballo para pedir orientacion, de mientras hicimos una fogata para preparar algo de comer, tardaron sercas de la hora en regresar y traer noticias, que esperabamos con anhelo, la comida se puso tensa y acalorada, por la informacion que nos dieron los vaqueros, ya que ahora si no podiamos darnos el lujo de perdernos otro dia mas, supimos por que no encontramos la brecha principal; unos kilometros adelante de donde nos habiamos desviado, gira a su izquierda al sur en ruta hacia Estacion Camacho Zacatecas comunidad a unos 150 kilometros de ahi, teniamos entonces tres opciones mismas que dividieron la opinion del grupo; regresar hasta Mazapil y retomar la ruta perdida, eso nos tomaria como unas 15 horas, o regresar al entronque donde dejamos la brecha principal y de ahi dirigirnos a Estacion Camacho, esta opcion nos tomaria como doce horas, o seguir en la direccion que ya estabamos, segun los vaqueros en tres, cuatro horas a lo mas, estariamos en San Juan de los Charcos poblacion de unos 500 habitantes, ya en ruta para Torreon, y por ahi seguimos, para ese momento habiamos desistido de ir a Parras Coahuila, y dirigirnos a Torreon, solo que esta opcion era casi a campo traviesa, las rodadas de los caminos de tanto en tanto se bifurcaban en barias a su ves, y en las mas de las ocaciones ni eso, avanzabamos sin camino, los de las bicis unos metros por delante de los vehiculos con un sistema de radios nos guiabamos paso a paso, lo haciamos lentamente, el terreno ayudaba, ya que era casi plano y con poca vegetacion, finalmente desierto, el inconveniente era que el suelo era arenoso y a pesar de contar con vehiculos todo terreno, dos o tres veces se quedaron varados en la arena dificultando mas nuestro avance, efectivamente a las cuatro horas, queriendo oscurecer en la lejania alcansamos a divisar unas luces, y hacia alla nos dirigimos, unos 5 kilometros antes de llegar decidimos acampar, ya que habia obscurecido compleatamente, por sentido comun y experiencia sabiamos que no debiamos de llegar a un rancheria de noche.

Temprano decidimos ir solo algunos en bicicletas, nuestra primera impresion fue que algo no estaba bien, ya que ahi, a lo mas habia un puñado de casas, todas con foto celdas de energia electrica, una voladora de viento al centro de la rancheria, algunas camionetas desperdigadas entre los corrales, gallinas, cerdos y algunos perros ladrando, ¿¿que paso ahi no era San Juan de los Charcos, decidimos regresar un poco mas tarde, probablemente por ser viernes santo las personas no habian salido de sus casas aun, desesperados como a las nueve de la mañana habiamos levantado el campamento y todos en los vehiculos estabamos de regreso, una mujer que nos alcanso a ver entro a su casa inmediatamente, a los pocos minutos salieron tres hombres del lugar, solo tres nos acercamos a hablar con ellos, con recelo pero cordiales, nos recibieron, nosotros pusimos de nuestra parte la mejor de las caras, y efectivamente ahi no era San Juan, pero buenas noticias si estabamos ya en ruta, debiamos tomar una brecha que salia de la rancheria y en dos horas estariamos en San Juan de los Charcos de ahi dos horas a lo mas, estariamos en Viesca Coahuila, en ese mismo lugar inicia la carretera pavimentada, a unos ochenta kilometros de Torreon, el animo regreso al grupo, la tension bajo y todos comensamos a bromear.

Nos permitieron tomar agua de la pileta, otro vaño, negociamos un desayuno con las mujeres del lugar, saboreamos unos deliciosos frijoles de olla con guiso de queso ranchero enchilado, ademas tortillas recien comaleadas; Como si nos estubieran esperando.
Despues de un buen desayuno y una amena charla con nuestros anfitriones, ya que nos pusieron al tanto de barios aspectos regionales, se mostraron atentos para informarnos todo lo que les preguntabamos, comentamos lo de los coyotes y nos enteramos que no solo hay coyotes, tambien oso negro, puma, y lince asi como venado bura, cola blanca, jabali, guajolote y fauna menor.

El dia se acorto y la distancia mucha, con ganas de seguir en la charla nos tubimos que despedir,
y poco antes de la once de la mañana, estabamos en ruta, las siguientes dos horas la tonica del paisaje fue similar a lo que habiamos recorrido, pasamos por San Juan sin detenernos, y unos diez kilometros adelante, la misma sierra que nos impidio el paso los dias pasados; se corto de tajo formando un espectacular cañon de unos cien metros de ancho, mismo que conecta a la zona con la region de la laguna y el bolson de Mapimi (region donde se encuentra la zona del silencio).

Millones de años de erocion se presentan ante nuestros ojos, ya que las paredes del cañon conforman gigantescos riscos de marmol duro, despues nos enteramos que la variedad principal de marmol es el negro ¿con razon se podian percibir esos gigantescos acantilados de color negro.

50 kilometros de cañon de una magnificencia increible; como si una gigantesca mano hubiera utilizado un martillo y cincel para cortarlo a canto, alguien se le ocurrio la idea de sentarse arriva del vehiculo para tomar pelicula, y el mal ejemplo cunde; llevabamos tres pajaros en las canastillas, en fin…

Saliendo del cañon y unos kilometros antes de llegar a Viesca ¿como si no hubieramos tenido suficiente tomamos un atajo hacia el noreste, para dirigirnos a una zona de dunas o medanos, al estilo del Sahara, llamadas dunas de Viscaya, arribamos a la zona como a las cinco de la tarde y como niños con jugete nuevo, cada quien a su manera nos fuimos a la montañas de arena.

Unos en sus bicis otros se montaron en los todo terreno y otros simplemente nos deslizamos por las pendientes de las gigantescas dunas, aprovechamos para ubicar un lugar para acampar, en un especie de oasis pero de cactus, limpiamos, revisamos que no se encontrara ningun bicho raro, e instalamos el campamento,
la noche se puso de folklore nos divertimos a la luz de la fogata comentando todo lo que habiamos pasado, ya casi apunto de recogernos en las tiendas; un espectaculo increible, hasta cierto punto surrealista, la claridad de la luna nos permitio entrever esos gigantes que nos resguardaban, la dunas de arena a la luz de la luna llena, en ese momento pense sin desmerecer lo anterior ¿esta vista vale el viaje, y como si no estuvieramos cansados, subimos a la duna mas cercana para poder contemplar este paisaje extraño para nostros, que nos provoco un sentimiento, encontrado de exaltacion, a nuestra condicion de “homo urbanus”.

Con los primeros rayos de sol y el cantar de varios pajaros, nos despetaron con la resaca de algunos, a pesar de la desvelada, antes de las siete ya estaba afuera de la tienda, echando leña a la lumbre, me aleje un poco a caminar y fui observando lo que pasaba a mi alrededor, me acomode en la parte baja de una duna, ya que apenas clareaba y el sol no acababa de salir, observe el movimiento del desierto, …la calma del lugar me ensimismo unos minutos, observando vi con atencion, como un par de pajaros se paraban sobre las espinas de los cactus, y bebian agua del rocio de la madrugada, me di cuenta de lo sabio de la naturaleza; habre espacios de vida en los lugares mas inhospitos, absorto me encontraba cuando de repente unos sonidos estruendosos irrumpieron la belleza del momento; me estaban llamando por medio de los claxones de los vehiculos, la magia se acavo.

En el desayuno nos pusimos de acuerdo sobre los objetivos del dia; nos ibamos ya para Torreon o explorabamos la zona, logico nos fuimos a explorar, sobre un viejo mapa delineamos la ruta a seguir, trazamos una mas o menos diagonal en direccion noreste rumbo a la carretera que llega de Saltillo a Torreon, como unos noventa kilometros de donde nos encontramos, salimos divididos en tres grupos, los de a pie, los de bici y los de jeep.

La idea era que mientras trotabamos unos diez kilometros, por el desierto uno de los jeep en un punto dado y por medio del radio o tocando el calxon ubicaria su posicion, mientras tanto, estarian ruteando en la arena, los de las bicis se fueron directos hasta la carretera, entre dunas siguiendo un camino apenas señalado, asi se organizo el dia

Resulta que recorrimos los diez kilometros como a las doce del mediodia, la temperatura habia subido a mas de cuarenta grados, nos recostamos a la sombra de una vieja biznaga de mas de un metro de ancha, tan agotados estabamos que no nos importo que no estubiera el vehiculo aun.

como a las dos de la tarde empesamos a preocuparnos por que no venia nadie, dejamos una señal y caminamos siguiendo las rodadas de las bicis, como aquello de las cuatro de la tarde decidimos parar otra ves, aprobechamos uno frondoso cactus que se topo en nuestro camino, la realidad es que traiamos algo para comer y a cada quien con su racion de agua, decidimos ya no movernos de ese lugar, una hora mas tarde escuchamos por la radio que nos hablaban; estaban por nosotros, subimos a la duna mas atla, para ver donde venian, rapidamente la polvadera ubico el vehiculo, por medio de la radio lo dirigimos a nuestra posicion.

Nos enteramos el motivo de la tardanza; se habian quedado varados los tres vehiculos en la arena, con pala y un poco de esfuerzo sacaron el primero el segundo y tercero salieron arrastrados con cuerdas, en fin estabamos en camino y por los de las bicis, esperabamos encontrarlos en el entronque del camino con la carretera, y asi fue.

Como a las seis de la tarde emprendimos el ultimo trayecto de viaje antes de regresar a casa, nos dirigimos directamente a Gomez Palacio Durango, al igual que Lerdo, ambos se conurban a Torreon coahuila divididos todos por el rio Nazas, rio que baja de la Sierra Madre Occidental, anteriormente a la construccion de algunas presas, alimetaba de agua la region lacustre de la laguna, ahora desierto de Mayran. Desde el mismo desierto de Mayran salimos para Torreon-Gomez Palacio, casi a las ocho de la noche llegamos al hotel “Paraiso del Desierto” para no variar con la tonica del viaje.

No quiero ver la impresion que dimos a los de la recepcion y huespedes que andaban por ahi, una bola de tipos sucios y con arena hasta…las orejas
Por lo demas exelentes habitaciones buena comida ¿¿y lo mas importante una deliciosa alberca que disfrutamos hasta que nos mandaron a dormir. Al dia siguiente despues de un rico y prolongado desayuno salimos para nuestro lugar de origen, una aventura mas que a la posteridad sera cantera de gratos recuerdos. FIN

P.D Este viaje se realizo en semana santa del 2001, dos años depues regresamos a la zona ¿no podiamos dejar ese paso sin encontrar, armados con planos de bajo relieve y posicionadores satelitales “GPS” finalmente lo encontramos, solo para internarnos en el bolson de Mapimi, la zona del silencio y la region lacustre de Cuatro Cienegas…pero ese es otro viaje.

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Sobre el Autor

Ricardo

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2 comentarios

  1. Abel

    Me gusto tu aventura, yo soy de aqui, mira esa es mi pagina, ahi encontrarás mas fotos y algunos de mis recorridos

  2. Qymera

    Dejaste los poros en el camino y volviste hecho de rocío.

    Gracias por extendernos una viva invitación a hacer lo mismo.

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