Te contamos la historia de Palestina
Hoy que se habla mucho más de los conflictos y acontecimientos en Palestina, todos queremos entender mejor y saber ¿que está pasando y porqué?, y para ello comenzaremos con una investigación de “la historia de Palestina”.

Introducción: Las Raíces Ancestrales de una Tierra Antigua
Bienvenidos a un viaje a través de la historia de Palestina, una tierra de inmensa complejidad y profundas raíces. Mucho antes de las grandes religiones monoteístas, esta región en el Levante mediterráneo fue hogar de diversos pueblos. Entre ellos, destacaron los cananeos, considerados los primeros habitantes históricos, quienes establecieron ciudades-estado y desarrollaron un alfabeto que influiría en futuros sistemas de escritura.
Alrededor del siglo XII a.C., llegaron los filisteos, un pueblo ligado a las migraciones de los pueblos del mar, posiblemente de origen egeo. Se asentaron en la costa, en lo que hoy es la Franja de Gaza, formando una confederación de cinco ciudades y dominando la región gracias al uso del hierro. Curiosamente, el término “Palestina” proviene de este antiguo pueblo.
El Surgimiento de los Pueblos Hebreos y sus Reinos
Casi al mismo tiempo, en el interior de la región, aparecieron las tribus hebreas, emparentadas con los arameos. Tras un periodo de esclavitud en Egipto, según sus relatos, Moisés los liberó y Josué los condujo a Canaán. Investigadores sugieren que estas tribus podrían haber sido un emergente de las poblaciones locales.
La constante enemistad con los filisteos forzó a los hebreos a unirse, estableciendo una monarquía alrededor del año 1050 a.C.. Bajo reyes como Saúl y David, y luego Salomón, se formó un gran reino independiente con capital en Jerusalén. Sin embargo, a la muerte de Salomón en 922 a.C., el reino se dividió en Israel al norte y Judá al sur, siendo de esta última que deriva el gentilicio “judío”.
La inestabilidad fue una constante. El reino de Israel fue conquistado por Asiria en 722 a.C., y sus tribus se dispersaron. Luego, Judá cayó ante Babilonia en 586 a.C., que destruyó Jerusalén y exilió a gran parte de su población. Setenta años después, Ciro el Grande de Persia liberó a los judíos, permitiéndoles regresar y reconstruir el templo, un periodo crucial para la consolidación de su monoteísmo. La región pasó después por el dominio griego, hasta que en el siglo II a.C., la familia de los Macabeos logró establecer un estado judío independiente por un breve tiempo.
Dominio Romano y la Diáspora: El Nacimiento Político de “Palestina”
La llegada de Roma en el 60 a.C. transformó la región en la provincia de Judea. La presencia romana y la represión de dos revueltas judías (66-73 d.C. y 132-135 d.C.) culminaron en un evento devastador: en el año 70 d.C., los romanos destruyeron Jerusalén y expulsaron a los judíos de la ciudad, prohibiéndoles la entrada.
Para borrar toda conexión judía con la tierra, los romanos rebautizaron la provincia de Judea como “Siria Palestina”, un nombre que evocaba a sus antiguos enemigos, los filisteos. Este acto marcó el origen del topónimo “Palestina” para la región, pero es crucial entender que en ese momento no existía un pueblo unificado que se autodenominara “palestino” en el sentido moderno. La población restante era una mezcla de griegos, latinos, egipcios, arameos, amorreos, edomitas, cananeos y, posteriormente, cristianos. La dispersión de los judíos, conocida como la Diáspora, se intensificó dramáticamente, aunque comunidades judías ya existían en otras partes del mundo.
Bajo el Imperio Bizantino, la región, ahora conocida como Tierra Santa, prosperó como centro de peregrinaciones cristianas.
La Hegemonía Musulmana y la Arabización de la Región
En el año 638 d.C., los ejércitos musulmanes conquistaron Jerusalén, inaugurando más de mil años de presencia islámica. Jerusalén se convirtió en la tercera ciudad santa del islam, un lugar reverenciado por la tradición de la ascensión del profeta Mahoma al cielo. Los gobernantes musulmanes, en un inicio, no forzaron conversiones, y cristianos y judíos fueron protegidos bajo el estatus de dhimmi a cambio de un impuesto. Sin embargo, con el tiempo, la mayor parte de los habitantes adoptó la cultura y religión árabes.
La región fue gobernada por diversas dinastías musulmanas, como los Omeyas y Abasíes, experimentando un florecimiento cultural y científico. Sin embargo, también sufrió desórdenes y la dominación de selyúcidas, fatimíes, mongoles y cruzados europeos. Los cruzados, en particular, mostraron una profunda animosidad hacia las comunidades judías y musulmanas en la región.
Finalmente, en 1517, los turcos otomanos derrotaron a los mamelucos, iniciando un periodo de cuatro siglos de dominio. Durante este tiempo, la “Palestina otomana” fue a menudo una región olvidada, habitada por una diversidad de pueblos (griegos, latinos, cristianos, árabes, algunos judíos), que no se consideraban un pueblo unificado palestino.
El Despertar del Nacionalismo y el Conflicto Moderno
El siglo XIX trajo consigo el auge del nacionalismo europeo y un recrudecimiento del antisemitismo, impulsando a muchos judíos europeos a buscar refugio en su “tierra prometida”. Este movimiento, conocido como sionismo, fue impulsado por figuras como Theodor Herzl, quien buscaba establecer un estado judío. Es importante señalar que, en sus inicios, el sionismo estaba en algunos aspectos entrelazado con el antisemitismo europeo, ya que ambos, aunque por razones diferentes, deseaban la salida de los judíos de Europa.
Hacia 1880, los árabes palestinos constituían el 95% de la población total de 450,000 habitantes. La creciente inmigración judía y la compra de tierras provocaron alarma y oposición entre los líderes árabes.
Con la desintegración del Imperio Otomano tras la Primera Guerra Mundial, las potencias europeas, especialmente Gran Bretaña, vieron la oportunidad de rediseñar el mapa de Oriente Próximo. La Declaración Balfour de 1917 prometió el establecimiento de un “hogar nacional para el pueblo judío” en Palestina, aunque con la condición de no perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes. Este compromiso contradictorio sentó las bases de un conflicto futuro.
El Mandato Británico de Palestina (1922-1948) se encontró con la difícil tarea de reconciliar estas promesas. La inmigración judía aumentó drásticamente, especialmente con la llegada del régimen nazi en Alemania. Esto, sumado al temor a la dominación judía, llevó a una gran revuelta árabe entre 1936 y 1939. La administración británica ya había dividido la Palestina histórica, cediendo gran parte del territorio a Transjordania (actual Jordania), pero la situación en el resto del territorio siguió siendo explosiva.
La Creación de Israel y la Nakba
Tras la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, la simpatía mundial por el pueblo judío se disparó. En 1947, Gran Bretaña entregó el problema a las recién creadas Naciones Unidas. La ONU aprobó la Resolución 181, que proponía la partición de Palestina en un estado judío (56% del territorio), un estado árabe (42%), y Jerusalén como una entidad internacional separada. El liderazgo palestino y los estados árabes rechazaron el plan, considerándolo injusto, ya que la población judía era solo un tercio y poseía el 6% de las tierras. Los judíos, en cambio, lo aceptaron.
Lo que siguió fue la Guerra árabe-israelí de 1948. Las fuerzas judías, mejor organizadas, derrotaron a las milicias palestinas y a los pequeños contingentes de los países árabes vecinos. Durante esta guerra, se produjo la Nakba (“catástrofe” en árabe), la expulsión o huida de aproximadamente 780,000 árabes palestinos, dos tercios de la población. Israel se negó a concederles el derecho de retorno, mientras que una parte de la población palestina que permaneció dentro de las nuevas fronteras de Israel adquirió la ciudadanía israelí. Al finalizar la guerra, Israel quedó con el 78% del antiguo Mandato, mientras que Jordania ocupó Cisjordania y Egipto la Franja de Gaza. Es importante reconocer que, durante este conflicto, se cometieron acciones que provocaron el desplazamiento masivo de población, incluyendo ataques para generar pánico.
Ocupación, Resistencia y Búsqueda de un Estado
El ciclo de conflicto continuó con la Guerra de los Seis Días en 1967, en la que Israel atacó a Egipto, Siria y Jordania, ocupando Cisjordania, Jerusalén Este, los Altos del Golán y la Franja de Gaza. Estos territorios, a excepción del Sinaí devuelto a Egipto, permanecen bajo ocupación israelí, una situación que ha sido declarada ilegal por la ONU en numerosas resoluciones.
Desde 1974, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) ha sido reconocida por la ONU como la única representante legítima del pueblo palestino. La OLP proclamó la independencia de Palestina en el exilio en 1988. En 1993, los Acuerdos de Oslo entre la OLP e Israel establecieron la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como una entidad administrativa transitoria, con autonomía inicial en Gaza y Jericó. Sin embargo, esta estructura ha sido interpretada por algunos como una forma de institucionalizar el control israelí sobre los territorios ocupados y mantener una dependencia neocolonial para los palestinos.
El siglo XXI ha visto una intensificación de las tensiones. En 2005, Israel se retiró de la Franja de Gaza, pero mantuvo el control de sus aguas, espacio aéreo y fronteras, lo que significa que la comunidad internacional sigue considerándola territorio ocupado. La política palestina se ha fragmentado: tras las elecciones de 2006, un grupo político, Hamás, tomó el control de facto de la Franja de Gaza en 2007, mientras que la ANP, bajo el liderazgo de Fatah, ejerce su autoridad en Cisjordania. Estos dos grupos han sido históricamente adversarios, dificultando la unificación política palestina. Las elecciones democráticas, previstas para 2021, fueron pospuestas, exacerbando las divisiones internas.
El reconocimiento internacional de Palestina ha sido un proceso gradual. En 2012, la Asamblea General de la ONU otorgó a Palestina el estatus de “Estado observador no miembro”. A febrero de 2025, 146 de los 193 Estados miembros de la ONU han reconocido al Estado de Palestina. Muchos de estos reconocimientos se basan en las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como capital. A pesar de esto, el Estado de Palestina aún carece de independencia de facto, y su extensión geográfica es motivo de disputa con Israel.
Realidades y Desafíos Actuales
La historia de Palestina es un testimonio de la resiliencia de un pueblo y de un conflicto que ha dejado cicatrices profundas. Es esencial reconocer la complejidad de las narrativas históricas y las identidades colectivas, entendiendo que los nombres y las fronteras han evolucionado con el tiempo. La existencia de un pueblo palestino hoy es una realidad innegable, con una cultura predominantemente árabe y musulmana, pero también con una importante presencia cristiana y otras minorías.
Los desafíos que enfrenta la población palestina son inmensos, desde la alta densidad de población en Gaza hasta la fragmentación territorial en Cisjordania. La economía palestina, aunque en crecimiento, depende en gran medida de la ayuda internacional y se ve fuertemente afectada por la ocupación. La construcción de barreras como el muro de separación israelí en Cisjordania, aunque justificado por motivos de seguridad, ha sido criticada por su impacto en la población palestina, aislando a cientos de miles y afectando su acceso a tierras y servicios.
Es fundamental evitar generalizaciones que reduzcan la complejidad de las experiencias humanas. Los conflictos son perpetrados por individuos o grupos, no por colectivos enteros. Si bien un gobierno tiene el derecho legítimo de defenderse de invasiones y agresiones, esta defensa no justifica acciones que resulten en la masacre, discriminación, o desplazamiento de poblaciones civiles. La historia nos enseña que las soluciones duraderas requieren de un compromiso internacional genuino, que reconozca los derechos y la humanidad de todos los involucrados, trascendiendo discursos de odio y buscando la convivencia pacífica.
Referencias:
Este resumen está basado en las siguientes fuentes, que personalmente me parecen sólidas y objetivas:
- Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Estado_de_Palestina
- Roy Casagranda https://www.youtube.com/watch?v=U9mLrMSmTKI
- Zunzunegui https://www.youtube.com/watch?v=mZkKtNLVEqA
- Noam Chomsky https://www.youtube.com/watch?v=cXhqgsZ7ZRc





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